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martes, junio 30, 2009

Insecta

El rey oruga se arruga la frente.
Volverá a caer en su propia trampa.
*
El calor hace que su piel se desprenda con la ligereza de la escáma fácil:
el rendimiento de un exoesqueleto en verano es francamente precario.
*
No quedan habitaciones en las que esconderse. La caverna esta repleta.

Una leve hinchazón delata lo novedoso de otra tarea sin hacer.

*

- ¡La asbtracción recurrente no es sino el síntoma de un cansancio crónico!.

- No creo que podamos llegar a tiempo

[silencio de aspiración]

- Las conexiones lógicas se harán, tarde o temprano.

*

Esta vez, la tecnologia de carne se desvela alumbrada por los diodos: La luna resurrecta.

Las moles amarillas. El agotamiento lechoso de los metámeros. El rey oruga respira su propia decadencia.

*

- ¡No puedes elevar esos pensamientos, incluirías la polución y las hormigas!.

- La espera no es más que una parte del proceso.

[silencio de expiracion]

- Abrígate.

lunes, septiembre 22, 2008

La lluvia selvática y Nueva Estación

.

La mayoría de las veces el átomo de berilio abstrae su consciencia del pensamiento alimenticio y se centra en el andar pesaroso y antiguo de un gato mojado.

Otras, sin embargo, las llaves magnéticas funcionan y se siente encerrado en un delicioso círculo de atracción.

"El pensamiento colectivo y la memoria extensa tienen la cualidad impenetrable de una convención lírica."

(...)

El Rey Oruga seguía siendo el mismo, aunque ahora habitaba otro cuerpo, masticaba ambivalencias agitadas y se perdía con facilidad.

Confiaba siempre en un futuro sin remolinos ni abstracciones.

Cierto día contempló una existencia apacible, liviana, con serenidad estable y satisfacción inútil, contempló un jardín y miles de ocupaciones artesanas... vio incluso una pequeña barbacoa y hasta los muros infranqueables de un hogar con salón comedor, vio gente y sintió ternura,

y vio, también, todo aquello clavandose en la tierra.

El aire era denso y ordenado. Temperatura ambiente. Casi pánico.

Se quitó la ropa y corrió dentro a desordenarlo

TODO.

domingo, enero 20, 2008

domingo, octubre 07, 2007

Viaje IV: cambio de estación





Después de pensar un rato, decidió que las hormigas voladoras estarían mucho mejor en el suelo, a ras de suelo.

Con un movimiento rápido del pulgar, minimizando el contacto con sus cuerpos invertebrados y fríos, las precipitó al vacío, una por una, dejando tres pequeñas huellas de condensación en el cristal de su ventana.
Una por cada una.

Aisló su habitación de nuevo y se tumbó. Con los ojos abiertos.



[audio: Lemon Jelly-Lost Horizons-Space Walk]


martes, abril 24, 2007

Viaje III: La varroa







El panal de las abejas era un sitio tranquilo hasta que llegó la varroa con sus gilipolleces.
Cuando el viejo cura se dio cuenta ya era demasiado tarde,
más preocupado en repatir el jamón de la pata, ni si quiera fue él quién vio la primera.
La vio aquel niño, que deseaba extinguir a todos esos insectos repugnantes.

Si llega a saber que el acaro podía ayudarle en su labor, habría encontrado la manera de alimentarlo, asumiendo incluso el riesgo de que se extendiese a los humanos.

El panal de rica miel de los cojones y los demonios zumbadores amenzando continuamente, mirando con sus miles y millones de ojos estupidos y destilando su estupidez inconsciente en el almibar de los raquíticos estomagos de sus esclavos.
¡Ojala estuviérais todos muertos!

Por aquel entonces se comprendía ya el porqué de la sociedad, y comenzaba a intuirse la terrible prisión en la que la varroa se alimentaría glotona del palmitato de metilo y la hemolinfa, debilitando el organismo e impidiendo la llegada de oxígeno a las extremidades vitales.
Aquella alabada estructura no era otra cosa que la proyección de los cerebros ateridos que llenaban su cabeza. Nada más que un intento de universalizar la desesperación de saberse encerrado.



Sólo el humo aterraba a los insectos, los hacía huir, el humo... 
y el niño cuando lo comprendió, se sintió feliz.






domingo, abril 22, 2007

miércoles, abril 11, 2007

Viaje I